martes, 8 de mayo de 2012

Azul

Una de mis lectoras más atentas me pidió recientemente una emoción. Tal cosa es de lo más difícil que se me puede pedir, hace falta tomar un sentimiento, romperlo en sus elementos constituyentes básicos y transformarlos en palabras... puede tomarme días o incluso semanas completar el proceso.

Por eso espero que, mientras tarareo esa emoción, estas simples líneas nacidas ya hace unos años y rescatadas de la memoria puedan servirle de aperitivo:

Azul sobre blanco y el brillo de la sorpresa.
Un lago en la nieve que refleja la luz del sol,
una espada que danza para clavarse en la razón.
Soledad que quiere seguir sola,
corazón que está en la cuerda floja.
Dos trozos de cielo,
dos gotas de vida.

De esos ojos me enamoré.