lunes, 7 de noviembre de 2011

Vivo, pero de puro milagro

Vivo, pero de puro milagro... Ayer me dijiste que era un chico fácil y creo q empiezo a creermelo, si no, no me pasarían estas cosas.

Yo tenía pensado cumplir con mis obligaciones familiares, llevar a mi hermana al cine, a cenar también si se portaba bien y luego a casa como las personas buenas. Era un plan sencillo, de los que prometen acabar bien, pero estos son los más engañosos. Ahí estaba yo, en el Heron City, cuando me cruzo con unos amigos. Joe, qué casualidad, qué alegría verte, esas cosas. Nos vamos a cenar juntos, le petan al cine y mi hermana coge un ligero mosqueo (a lo largo de la noche el ligero mosqueo paso a soberano enfado y luego a cabreo imperial como los semáforos pasan de verde a ámbar y luego a rojo).

Mis colegas me proponen irme de fiesta, que conocen un garito que está muy bien y que abren los domingos por la noche. Que yo no puedo, les digo. Insisten, insisten y me cago en la leche, ya he vuelto a caer. Llevo a mi hermana a Alginet, la dejo casi sin parar el coche y salgo quemando rueda con el suelo mojado (yo no sabía que se podia hacer eso). Acabo en el garito con esta gente, la música bien, el ambiente guay, un subidón todo el mundo... yo flipaba. Me viene uno ofreciéndome no se qué pastillas de la risa, les digo que no, que yo no tomo de esas cosas, pero me insisten y me insisten y al final digo 'qué coño, de perdidos al río'. La leche, perdido si que acabe, pero porque llevaba un globo que no sabía ni dónde tenía los pies; fui a mear y tardé como 3 horas en volver.

Cuando nos echan del local yo pensaba que mi pesadilla había acabado, pero a uno de mis amigos se le ocurre la brillante idea de ir a Calpe a desayunar. La verdad es que desayunar viendo la playa y el peñón ha de estar cojonudo, pensaba yo, pero como que no eran horas. Y me insisten... y claro, decir que no cuando no tienes ninguna obligación para el lunes y en tu bolsillo hay unas llaves de un coche lleno de gasolina que no has pagado, pues es complicado. Lo intenté, puse los labios y la lengua en posición de NO, pero dije SÍ (el SÍ más raro que ha salido de mi boca, pero SÍ al fin al cabo).

Pillamos autopista, del pelotazo que llevamos nos cagamos en los peajes (nos cagamos significa que nos los saltamos). Por el camino con lluvia del cojón y nosotros a 160. Uno de los coches se sale de la carretera y se estampa, yo quería parar, pero el copiloto me dice 'déjalo, ese ya esta perdido, sigamos con nuestra misión'. Llegamos a Calpe, la policía nos debe estar buscando, igual que nosotros buscamos un bar a pie de playa para desayunar. Lo encontramos, desayunamos como señores, y luego nos vamos a la playa a bañarnos sin pagar y sin pasar por la casilla de salida, a ver si cogemos una neumonía o algo, que ya es lo que nos falta. Y luego, tras pasar las horas (se me pasaron rapidísimo, no sé si por las pastillas o por el coñac del desayuno) pensamos en comer y nos vamos a una marisquería a ponernos a comer bogabante y centollo como si se acabara el mundo, honrando a esos pobres desgraciados que se han quedado por el camino.

Y ya ves, que he vuelto hace un rato. El coche ha quedado algo perjudicado y yo creo que he acortado mi vida en unos 10 años, pero lo cierto es que me ha quedado una gran historia que contar. Supongo que no acabará aquí, aún tendremos que hacer frente a los agentes de la Guardia Civil y a los de la autopista por el tema de los peajes, pero bueno, eso será ya como las secuelas de las pelis.

Lo único que le ha faltado a todo esto para que sea memorable es que fuera verdad, porque me lo he inventado todo. Lo que pasó es que me lleve a mi hermana al cine, pero me perdí por el camino y llegamos tarde, así que cenamos en el Fosters de Heron City. Luego quise coger un atajo para volver de Paterna a Alginet y acabé en Liria (misterios de la red de carreteras). Y esta mañana me he tocado los huevos a dos manos, no se me ha ocurrido qué tenía un ordenador y una cuenta de correo donde a veces me llegan mensajes hasta después de la siesta... pero como la verdad era mucho más aburrida que la ficción, pues he pensado en adornarla un poco, espero que no te haya importado.

Revisando correos antiguos me he encontrado con esta joya que le envié a una amiga. Si está por aquí seguro que la recuerda bien.