lunes, 21 de noviembre de 2011

Se va Berlusconi, no necesariamente el Berlusconismo

No pocos medios se han hecho eco de la marcha de Silvio Berlusconi, algunos con más arte que otros, pero en lo que casi todo el mundo coincide es que en los problemas de Italia corren tan profundos en el país de la bota. A comunicación quiero hacer un resumen de los artículos de prensa que más me han impactado al respecto.

Time: "El hombre tras la economía más peligrosa del mundo"

No le falta razón a Time al hablar sobre la importancia de la economía italiana en el panorama mundial, y es que este primer plano de sonrisa pícara y ojitos a lo Jonas Brothers esconde el que probablemente sea el peligro sistémico más importante de nuestra economía. Italia, a pesar de el aire mediterráneo, petimetre y condescendiente con el que nos suele engañar, es miembro fijo del G8 por ser uno de los países más industrializados del mundo. Es la tercera economía más fuerte de la eurozona y, agárrense al sombrero, el tercer mayor emisor de bonos del mundo (teniendo en cuenta bonos gubernamentales y corporativos).








La parte de los bonos, de hecho, es la que más miedo nos tiene que dar. Como ya expliqué en aquella serie de entradas sobre los bonos, un bono es básicamente un préstamo comerciable. Que Italia en su conjunto sea el tercer mayor emisor de bonos significa que debe mucho dinero, y a quién se lo debe es lo que nos tiene que preocupar. Hace poco Francia vio su nota crediticia amenazada por su exposición a la deuda griega, considerada de baja calidad; ahora bien, tal rebaja vino de la mano de una exposición valorada en 41 mil millones de euros... mientras que la exposición de Francia a la deuda italiana es de 309 mil millones. Si Italia empezara a fallar en sus compromisos crediticios la nota de Francia se vería bajada en probablemente varios escalones, lo cual provocaría un efecto dominó que haría caer hasta a los más grandes (BBC News preparó un gráfico interactivo donde ver las dependencias de deuda, aquí)

Ahora bien, para todos aquellos que piensan que las crisis son solo cosa de ricos, una caída italiana impactaría directamente al ciudadano de a pie. Fondos de pensiones, fondos de inversión, aseguradoras y un buen etcétera utilizan en gran parte los bonos para incrementar el valor de las inversiones. Si Italia cae, no pocos deberían esperar que sus expectativas de jubilación bajen, que su inversión mengüe o incluso que el seguro de su coche suba.


Newsweek: "No es solo un viejo charlatán"

Newsweek también ataca a Berlusconi y el tremendo daño que le ha hecho al país, aunque el ataque de Newsweek se centra en su personalidad. Berlusconi, con ese carácter vividor, despreocupado y mujeriego, pasaría a la historia rápidamente en cualquier sociedad moderna. Sin embargo, en la todavía muy machista Italia, la que ocupó la 74ª posición en el informe sobre igualdad de género del Foro Económico Mundial, il Cavaliere es admirado como el vivo ejemplo de que uno puede evadir impuestos y engañar a su mujer y aún presumir de ello en el bar.








Sus formas, totalmente impropias de un dirigente político (como cuando describió a Obama como "un tipo muy morenito" y dijo de su mujer que "debe ir al mismo solárium que él"), son aplaudidas por un ciudadano que se siente identificado con su líder. Berlusconi representa la dolce vita que todo machito italiano ha querido siempre tener, y a base de repetir la cantilena mediante su imperio mediático se ha metido al elector en el bolsillo durante 17 años.


The economist, el maravilloso toque de sutileza

Quiero terminar este artículo con la cobertura de The Economist, que siempre consigue ir unos pasos por delante. Ya en junio dedicó portada y un informe especial a "El hombre que jodió un país entero", pero en su edición de la última semana ha acertado plenamente con la portada: un Berlusconi como siempre sonriente, que se arregla la corbata para estar guapo tras una gran bacanal, que tras dejar exhaustos a los italianos en esta exuberancia de excesos deja una sorpresita reflejada en el comentario de abajo a la derecha: "ha dicho que le enviemos la factura a una tal Sra. Merkel en Berlín". Brillante.