jueves, 27 de octubre de 2011

Elecciones a la vista, entrando en modo imparcialidad...

Las elecciones generales son un tema delicado, es sano debatir y opinar, pero los sentimientos son en ocasiones tan pasionales que la retórica puede llegar a la discusión abierta (a veces hasta a las manos). Pero además, en esta nuestra España debatir sobre elecciones siempre ha sido especialmente complicado, primero porque durante 40 años no supimos de democracia más que por nuestos anhelos, y segundo porque con triste frecuencia las decisiones de país han estado marcadas por el terrorismo.

Echando la vista atrás veo esta influencia. En 2004, a cuatro días de las elecciones generales que se habrían de celebrar el 15M, las encuestas daban un empate ténico a PSOE y PP. Entonces nos atizó el terrorismo islamista dejándonos un bagage de 192 vidas perdidas y, según
Ignacio Lago Peñas de la Universidad Pompeu Fabra y José Ramón Montero de la Autónoma de Madrid, una ventaja de 3,5 puntos extra para el PSOE (según comentan en su estudio).

Pasó la legislatura y en 2008, a tan solo dos días de las elecciones generales, otra desgracia vendría a nuestro encuentro esta vez de la mano de ETA: el ex-concejal socialista Isaías Carrasco, que ejerció en Mondragón, era cobardemente asesiando a punta de pistola. Es de esperar que la familia quisiera un funeral privado, pero desafortunadamente un evento así se convirtió en un asunto de estado: los partidos suspendieron la campaña electoral y gran parte de los principales representantes se desplazaron hasta Mondragón para presentar sus respetos a la familia. Es de esperar que, habiendo sido Isaías concejal por el PSE, la familia tuviera afinidad con la izquierda política, por lo que sería comprensible que en un inicio se negara a recibir a representantes del PP; sin embargo, con tal acción justo en la jornada de reflexión la familia podría estar lanzando (probablemente sin pretenderlo) el mensaje de "el PP no está del lado de las víctimas", y decidió cambiar de parecer. Semejante cuidado de las formas en un momento tan difícil es para quitarse el sombrero, aunque esto no logró evitar al 100% la polémica y algunos políticos, como el diputado por CC José Luis Perestelo, afirmó en la cadena SER que el discurso de Sandra Carrasco, hija de Isaías, no era apropriado para la jornada de reflexión.

Con esto llegamos a nuestro año y los comicios anticipados del 20N, y resulta que el terrorismo nos vuelve a dar un notición que dará que hablar, aunque esta vez bastante bueno: ETA, tras contar cientos de víctimas, decide que hay que dar paso a una resistencia pacífica y dejar atrás el capítulo armado. Algunos dirán que este anuncio se hace con suficiente antelación con respecto a las elecciones como para no suponer una influencia significativa, pero dado el cambio de rumbo tras 40 años en una dirección dudo que esta noticia se apague en tan poco tiempo. Algunos medios, de hecho, ya empiezan a querer poner medallas, como esta portada digital de El País donde víctimas dan todo el crédito al actual presidente Zapatero:


No sé cuál será el devenir del próximo sufragio, ni siquiera sé a quién votaré aún, pero lo que sí que está claro es que, influido o no por la decisión de ETA, por una vez parece que tal influencia puede ser hasta positiva.