martes, 2 de agosto de 2011

Lo que es bueno para Linux es bueno para el Estado

Hoy he tenido una revelación de las que hace mucho que no tengo, una revelación un tanto friki, y es que la forma óptima en que se organiza el Estado com respecto a la sociedad puede guardar mucha semejanza con la arquitectura de Linux (y por extensión de Mac) o incluso, si me apuran, de NT.

Tradicionalmente los sistemas operativos se han basado en grandes núcleos monolíticos, un bloque pesado que lo controla todo y que deja poco margen de maniobra a la aplicación. Esto corresponde a los grandes gobiernos censuradores como el chino. El problema de estos sistemas es, como sabrán los tecnólogos, que es muy inflexible e ineficiente.

Pero entonces los SSOO evolucionaron y apareció el micronúcleo: un sistema central de mínimos que se encarga de poco más que controlar los recursos y las políticas de seguridad dejando todo lo demás al espacio de usuario (las aplicaciones corrientes). Por analogía, un Estado más eficiente sería uno de mínimos, con control básico sobre el reparto de recursos y de las políticas de seguridad y que dejaría todo lo demás al espacio de usuario: los ciudadanos.

A veces no sé cómo se me ocurren estas cosas, debe de haber sido el chorizo italiano...