sábado, 7 de mayo de 2011

El día que salvé a un gato

Esta entrada se puede encontrar también el el Blog de Claudio García


Esto no le paso a un amigo de un amigo o similar, esto me pasó a mi hace un par de días. Volvía de congreso de Innovalencia y aparqué en la calle de detrás de mi casa. Suelo tener sitio siempre delante de casa pero esa noche no. Cuando estaba abriendo la puerta de casa me di cuenta de que mi móvil, que se había quedado sin bateria, me lo habia dejado en la guantera del coche y pensé ‘Bueno, ya bajaré mañana… como voy a estar todo el día en casa no hay problema‘.

El caso es que a la mañana siguiente bajo a por el pan y podia hacer el camino corto (calle recta) o dar la vuelta a la manzana. Justo en la esquina recordé que me habia dejado el movil por lo que decidí tomar el camino largo y dar la vuelta entera. Ya con el móvil en la mano remonto la calle hacia la panadería y debajo de un coche oigo un gato maullar. Nada espectacular. El caso es que… me fijo y la verdad, hay cosas que te llaman la atención en lo que dura un parpadeo (no sabes por que pero así es), el caso es que a mi me llamó la atención que el gato estaba ‘extremadamente’ limpio para ser un gato callejero.

Me acerqué y ví que era del todo imposible que ese fuese un gato callejero (a no ser que lo acabasen de abandonar un par de minutos antes). Cuando vi una cicatriz muy característica reconocí que era el gato de mi vecina del quinto y pensé ‘Hay que ver que despiste de mujer… se deja la puerta abierta y el gato sale, baja cinco pisos, sale por la puerta delantera… wait wait… no me cuadra, un gato casero no puede hacer tanto recorrido

Y entonces lo vi claro, en cuanto estuve lo suficientement

e cerca y le tendí la mano, el gato se me abrazó con todas sus fuerzas (y sus uñas) y le vi restos de sangre en la cara, mandíbula y cuello… y até cabos: El gato se había caido desde la terraza de mi vecina y estaba malherido.

Me fuí corriendo a localizar a la vecina, que no estaba y me llevé al felino al veterinario, le expliqué el caso y como lo había encontrado. La veterinaria me contó que de no haberlo llevado seguramente hubiera muerto, puesto que necesitaba urgentemente tratamiento, puesto que a causa del golpe tenia inflamación en algunos órganos internos y había que pincharle para pararla, y la desorientación le hubiera llevado a cruzar calles y/o carreteras sin ninguna precaución.

Mis vecinos me agradecieron enormemente el detalle y el gato está bien, puesto que he ido hace un rato a verlo al veterinario :) Sólo una fisura en una patita. Ya me gustaría hacerme eso cada vez que salto desde un quinto piso.

El caso es… esas décimas de segundo que se tarda en evaluar una cosa tan simple como ‘ese gato está muy limpio’ hacen que unos amigos no pierdan un gato, que un ser vivo pueda seguir con sus otras 6 vidas y que yo hoy me acueste con un sentimiento de ‘hoy he hecho algo bueno’ que hacia mucho tiempo que no tenía. ¿Efecto Mariposa? Que cerrase el móvil en la guantera cuando se quedó sin batería hizo que al dia siguiente, un gato pudiera seguir vivo. La verdad es que da un poco de miedo…

Éste es el gato en cuestión, Orión, sentadito en ‘su’ sofá