sábado, 26 de marzo de 2011

La ora del terruño

Con perdón de la ortografía y en claro homenaje a Pifias y Gazapos (cuyo autor parece estar de vacaciones), quiero constatar hoy lo que sucede cuando juntas un canal de televisión de baja o bajísima calidad como Telecinco y una iniciativa medioambiental nacida en Australia, atentos al artículo...


Sí, así es, Bridge se convierte en Bridege y la capital de nuestras antípodas pasa a ser Sisney en lugar de Sídney. Tres hurras por el editor, que claramente se pegó un festivalón anoche y ahora está de resaca.

P.D.: Ya que estamos al tema, quiero añadir unas palabras sobre "La hora de la Tierra" o "La hora del planeta", como la queráis llamar. Me parece una soberana estupidez, y por varias razones. Primero, porque el ahorro energético derivado de apagar la luz durante una hora es ínfimo (más aún teniendo en cuenta que, aquellos que se preocupen de "darle un respiro al planeta", probablemente tengan bombillas de bajo consumo).

Segundo, porque cuando la bendita hora acaba y todo el mundo vuelve a encender las luces se producen unos picos de demanda energética que sobrecargan la red, provocando picos de tensión que la red de suministro no puede gestionar eficientemente consumiendo, ergo, más energía de la que has ahorrado apagando la luz del comedor y la cocina.

Y tercero, porque la mayoría de los que proponen apagar las luces durante una hora volverán a coger el coche el lunes para ir a trabajar, en lugar de optar por el mucho más lento pero energéticamente efectivo transporte público. ¿Quieres ayudar al planeta? Déjate de actos simbólicos y empieza a ir al trabajo en bici, eso supone una diferencia. Yo lo hago, con traje, corbata y pedales, ahora te toca a ti.