sábado, 10 de julio de 2010

Velando armas

¿Como estás el día antes de tener la oportunidad de ser el mejor del mundo?

Debe ser una de esas sensaciones raras, que sientes 'antes' de que te pase algo bueno, y a menudo se disfruta más que el propio triunfo... está bien ;) Aunque lejos de acostumbrarse a esa inyección de morfina mental... 'nadie' sería el mejor del mundo si 'nadie' se lo reconociera o dijese, aunque internamente todos pensamos que somos los mismos que hace 5 minutos y que nada ha cambiado.

Hay veces que ser el mejor del mundo significa ser el mejor de 'tu' mundo... y el reconocimiento viene de tu familia, de tu entorno... ya que su opinion y reconocimiento lo valoras mucho más que el del resto... pero que pasa cuando ambos entornos (interno y externo) coinciden en que eres el mejor? Que pasa cuando los de fuera te alaban pero los de dentro te critican? Entonces... has triunfado o no? Trágico... pero cierto.

Justamente... quedarse toda la noche velando armas sirve para motivarse y autoconvercerse que la victoria no es un trofeo ni algo que se pueda obtener... la victoria es un estado mental.
Por mucho que hayas hecho en el pasado... hay que utilizar el pasado como trampolín y no como sofá.

Por todo esto, para ganar no tienes que creer que puedes ganar, sabes que vas a ganar y punto.





Muisheto Feroz