viernes, 11 de junio de 2010

May Bank Holiday: Donde el té es importante

Tras visitar tierras de Geordies seguimos con la serie de entradas en relación a mi escapadita durante el último fin de semana de mayo. Esta vez le toca a York, capital de Yorkshire, lugar de viejas costumbres y tradiciones. York fue un lugar suficientemente importante como para servir de inspiración en la botadura de toda una urbe como es Nueva York, y aparentemente debe ser también un lugar famoso por sus jamones, aunque yo lo más que vi por allí fueron ovejitas. De hecho, y a diferencia de lo que sucedió con la mayoría de las urbes británicas durante el reinado victoriano, York se quedó fuera de la revolución industrial y siguió basando su economía en la producción de lana ovejera, manteniendo así intacto el paisaje de amplios pastos libres de fábricas, trenes o molinos.

Tal es el apego al pasado que se procesa que la ciudad aún mantiene sus murallas medievales y algunos restos arquitectónicos que no son más que muestra de lo que un día hubo...





... aunque dada la preciosa catedral que alberga, auténtica joya británica, no se puede negar que cierto día York brilló como pocas lo han hecho (sí, lo sé, puto árbol).



Ahora bien, York no deja de ser una ciudad británica y, aunque conserve las apariencias, no se ha escapado de ese espíritu emprendedor capaz de concebir un negocio en las condiciones más inverosímiles. El hecho de que la Reina de Inglaterra sea al mismo tiempo cabeza de la Iglesia de Inglaterra hace que los intereses imperiales y religiosos vayan muy de la mano, permitiendo que una iglesia de buenos cimientos pero feligresía en decadencia pueda ser reutilizada como cafetería:



Son tan majetes (o herejes, según criterios) que hasta han convertido la zona del altar en un pequeño apartado para chiquillos.



Y es que en York, donde el té verdaderamente es importante, cualquier lugar y momento es bueno para una infusión calentita y reponedora, y si no que se lo digan a los del té Yorkshire:


Aunque la verdad es que, más que té, nos hará falta la poción mágica de Panorámix para luchar contra los romanos.