martes, 29 de junio de 2010

iPhone OS 4.0: a trancas y barrancas

Ahora que las cosas han vuelto a la normalidad puedo por fin escribir esta entrada, aunque lo cierto es que he pasado unos días que me han hecho pensar en mi dependencia tecnológica...

Jueves, 24 de junio. Víspera del lanzamiento del iPhone 4 en el Reino Unido. Amigos y amigas que comentan en Facebook que van a levantarse a las 5 para ser los primeros en tener uno (como hice yo con Lost, el primerísimo en ver el final con resultado conocido por todos). Conecto mi iPhone 3G para sincronizarlo y me asalta un mensaje proponiéndome actualizar mi móvil a la versión 4.0 del SO... Esta es precisamente una de las grandes novedades del nuevo aparatejo y mi ordenador me está diciendo que puedo tenerlo ya, antes que nadie, y explorar así las nuevas funcionalidades publicando una entrada para compartirlas. ¡Al abordaje!
  1. Copia de seguridad del iPhone. Check.
  2. Descarga del nuevo software. Check.
  3. Elimina del iPhone el SO actual. Check.
  4. Instala el nuevo SO. Catacrocker.
Sucesivos intentos obtienen el mismo resultado. Y ya está. Yo que quería reventar la exclusiva y resulta que lo único que he reventado ha sido mi propio móvil. Y con él se me han ido también mi despertador, mi agenda, mi cámara de fotos y mi acceso al correo personal mientras estoy en la oficina. Albricias y alabanzas para el señor de la manzana.

Tras dos días de consultar foros, reiniciar el PC n veces, restaurar copias de seguridad y cagarme en Adán y Eva consigo que mi móvil vuelva a ser el que era y, ahora sí, os puedo hablar de mi visión de esta nueva versión separándolo en dos artículos para que no se haga largo; hoy, primeras impresiones, en el próximo entraré a los detalles.

Para empezar agradecer el mejor rendimiento de esta versión del sistema operativo, todo va mucho más fluido y rápido. También hay ciertos cambios estéticos que destacan a primera vista, como el nuevo icono para la aplicación calculadora o el rediseño de la bandeja de aplicaciones fija inferior, antes de un fondo gris moteado y ahora imitando el estilo de bandeja reflectante utilizada en sus hermanos mayores, los PCs y portátiles de Apple.


Lo siguiente es un detalle que debería haber estado ahí desde el principio de los tiempos: un chivato para el fallo de envío de mensajes. Hasta ahora, si uno salía de la aplicación de redacción de mensajes de texto antes de que este se enviara completamente, uno tenía que simplemente confiar en que el mensaje se había enviado, si había algún fallo en la transmisión se tenía que entrar en la aplicación de redacción para descubrirlo (cosa que puede suceder horas más tarde). Ahora, y como se puede ver en la misma imagen superior, una exclamación indica que ha habido un problema y que lo mejor es entrar a comprobarlo. Para mí es un paso adelante pero que todavía se queda corto, yo creo que aquí el iPhone debería seguir la misma estrategia que siguen todos los móviles del mercado: se sigue probando el envío hasta que este se produce.

Se han corregido fallos, como el que llevo sufriendo desde la versión 3.1.2 y por el que las listas de reproducción dinámicas no siempre se copiaban con contenido: la lista de reproducción estaba ahí, pero cuando se accede a ella no aparece ninguna canción en su interior. Ahora las canciones han vuelto:


Y, para terminar este aperitivo de lo nuevo en iPhone OS 4.0 la respuesta a una reivindicación de la que llevo haciéndome eco aquí en El Gato Gordo desde que se liberó la versión 3.0 (y otros desde mucho antes): l'iPhone ja parla català.


Y agárrense a las trenzas, que lo mejor está por venir.