domingo, 16 de mayo de 2010

La dieta infalible de Prahlad Jani (alias Mataji)

Prahlad Jani, alias Mataji (manifestación de la Gran Madre), es un asceta indio que, según afirma, no ha comido ni bebido nada durante 70 años. Así de sencillo. Mataji explica su situación aduciendo que cuando tenía 11 años la diosa Amba (también conocida como Durga) le tocó la lengua y creó un orificio en su paladar que segrega un elixir mágico e invisible que le alimenta. Desde entonces, y en honor a la diosa que le bendijo con tales propiedades, Prahlad Jani adopta la vestimenta y adornos típicas de las mujeres indias, como un sari rojo utilizado por las devotas del templo de Ambaji o el Tilaka, y dedica su tiempo a la meditación y la oración seguido de un numeroso grupo de feligreses que lo visitan en la cueva donde vive cerca del citado templo de Ambaji.



La historia de Mataji no pasaría de mera leyenda rural si no fuera porque autoridades médicas se han interesado por su situación y han comenzado a investigarlo. En 2003, un equipo de médicos dirigidos por el Dr. Sudhir V. Shah invitó a Prahlad a pasar 10 días bajo observación en uno de los hospitales de la cadena Sterling. Durante ese tiempo se le mantuvo en constante observación y se le privó de todo alimento o bebida; tan solo se le proporcionaba 100ml de agua al día para enjuagarse la boca, cantidad que medían después de que este la escupiera para comprobar que no había tragado nada. Los médicos que le atendieron se sorprendieron de que Prahlad no comiera ni bebiera, pero sobre todo del hecho de que no produjera orina o hez alguna: la vejiga de Mataji se llenaba, pero el líquido en ella parecía ser reabsorbido por su organismo nuevamente. Sin embargo, los resultados publicados fueron más bien magros y el estudio se granjeó el calificativo de oscurantista por parte de algunos sectores críticos, llegando a afirmarse que todo era en realidad una patraña montada por el hospital para ganar notoriedad.

No obstante, la historia se repite. El pasado 22 el mismo médico decidió repetir los experimentos, esta vez alargando la experiencia a 15 días e incluyendo grabación de vídeo las 24 horas, diversos análisis y escáneres, etc. La gran diferencia entre el experimento de 7 años ha y el de hoy estriba en los organismos patrocinadores: en el caso pasado se trataba de inquietud científica por parte de un conjunto de médicos, en este caso la mismísima Organización para el Desarrollo y la Investigación en Defensa india (DRDO por sus siglas en inglés), dependiente del Ministerio de Defensa del país asiático, se ha metido en el ajo (cosa que le ha supuesto alguna que otra crítica).

La DRDO es una de las mayores contratistas de armamento y defensa en Asia, además de una organización líder en tecnología aeroespacial. Pero, ¿por qué iba tal organización estar interesada en un monje hindú con supuestas conexiones divinas? Fácil: si se puede demostrar que Prahlad Jani realmente es capaz de vivir sin consumir refrigerio alguno se abriría la puerta a procesos biológicos hasta ahora desconocidos que permitirían al ser humano obtener la energía que necesita para vivir mediante medios alternativos a las calorías. Y, si tal cosa se demuestra, se puede investigar cómo funcionan estos procesos y cómo explotarlos: pensad por un instante en el potencial que tiene un soldado o un astronauta que no necesita comer ni beber. O pensad que no se necesitara llevar toneladas de alimentos a zonas devastadas por desastres naturales. O pensad en África.

Una idea fácilmente catalogable de peregrina y utópica, pero cuya relación credibilidad/beneficio ya es lo suficientemente buena como para organismos gubernamentales le presten atención. El experimento ya ha terminado, pero el análisis de las múltiples pruebas realizadas así como del ADN de Mataji aún tardará varios meses en ser completamente estudiados e interpretados. Hasta entonces, nos quedamos con la más que impresionante dieta de Mataji: ni comer, ni beber, solo meditar.