domingo, 18 de abril de 2010

Titulares de mañana: ola de calor asesina invade la capital londinense

Así es, es lo que sucede cuando en Londres sube la temperatura hasta poder ir en bermudas por la vida, especialmente cuando hace dos semanas aún íbamos con abrigo (qué carajo, el viernes por la tarde iba yo pajarito por la calle por habérmelo dejado en casa).

Pero este finde... no, este fin de semana no hemos tenido el clásico frío infernal (valga la paradoja). Ayer me levanté por la mañana para descubrir que mi jardín estaba bañado por un cálido sol primaveral. Olé. Desayuné en el jardín, consulté el correo en el jardín, comí en el jardín, leí un rato en el jardín... mi compañero de piso acabó hasta las pelotas de oírme decir lo mucho que me gustaba el jardín. Tuve que quitarme los vaqueros y ponerme unas bermudas, tenía calor. Y al rato hasta me quité la camiseta y me tumbé a tomar el sol, como si estuviera en la playa; mientras tanto en Valencia llovía, y yo adoraba la contradicción, ¡ja, ja, ja!

Esta mañana la cosa ha continuado. Bermudas, manga corta y gafas de sol para ir al súper (sí, aquí abren los domingos también). Mensajito de una amiga, "nos vamos a Hyde Park a tomar el sol". Me apunto. Así como 3000 personas más, no había visto tanta gente en el parque desde el concierto de Madonna. Bueno, realmente creo que Madonna nunca ha actuado en el parque, pero había mucha gente. Gente navegando por el lago. Gente bebiendo cerveza al sol. Chicos fardando de musculitos. Chicas subiéndose la camiseta para ver si se les pone morena la tripita. Hasta hemos visto a una paseándose en sujetador. Gente que... bueno, mejor unas fotos, que dicen más que mil palabras (las dos últimas son más oscuras porque las hice con el sol de cara):




Por cierto, las fotos las he tomado con el iPhone y al cargarlas en Picasa me he dado cuenta de una curiosa característica: iPhone incluye, dentro de las propiedades de cada imagen y gracias al posicionamiento GPS, la longitud y latitud donde esta fue tomada, cosa que Picasa es capaz de leer y mostrar en Google Maps:


Y mañana de vuelta al tajo... ¡Horror!