viernes, 5 de marzo de 2010

Añoranza patria

El pasado fin de semana disfruté la visita de unos primos que, entre otras cosas, me trajeron queso manchego, chorizo ibérico, lomo y jamón. ¡Ay! Jamón. Jamón de Guijuelo, con su justo punto de sal y un toque de serranía. Qué tristeza me invadió cuando se fueron mis primos y qué horror tan grande ver que se acaba el jamón, sentimientos que solo El Gran Visir sabe expresar:



(En caluroso homenaje a La Más Grande):