lunes, 1 de febrero de 2010

Telebasura británica

Una de esas cosas que no podemos evitar cuando viajamos a otros países es ver la tele, "¿cómo será la programación de aquí?" nos preguntamos. Bien, os puedo decir que la británica, a pesar de sus esfuerzos, puede ser bastante, bastante mala.
El otro di, zapeando por los múltiples canales que ofrece mi suscripción a Sky, me encontré con la siguiente oferta:



E4 me sacudía con Big Brother's Big Mouth, que es algo así como El Debate de Gran Hermano. El concepto Gran Hermano no es muy diferente según se cambia de país, aunque hay ciertos detalles que hacen de cada versión un mundo aparte; en concreto, el Gran Hermano británico es como el español, aunque eliminando la dieta mediterránea, la variedad léxica a la hora de ofrecer improperios y todo sentido del ridículo o la buena imagen. Y es que cuando los contertulios invitados son los gemelos John y Edward (una versión rubita de Milli Vanilli que se hicieron famosos por participar en el X Factor británico) nada bueno se puede esperar:


(Prometo que son dos personas reales y que siempre llevan ese pelo)

En E4+1, que viene siendo E4 con una hora de retraso, tenía Wife Swap USA... sí, un intercambio de mujeres en familias americanas. Para que la cosa tenga gancho es necesario que las familias que se intercambian las esposas sean lo más diferente posible, realizando combinaciones tan bizarras como una familia de gordos que viven en su casita de montaña disfrutando de la simple life y otra de petimetres californianos incapaces de no posar ante cualquier cámara (aunque sea la de seguridad de su sucursal bancaria). El cóctel es explosivo y los reproches se intercambian con frasecitas del estilo "tú y tu familia vivís una vida de champán con un presupuesto de cerveza" o "debes entender que una mujer no puede ser feliz sin ir de compras regularmente". No me sorprendería que lo último en tortura psicológica saliera de los laboratorios de RDF Media.

Pero lo que de verdad me voló el cerebro fue la programación de More4: The World's Biggest Penis. Sí, habéis leído bien, vuestra vista no engaña y vuestro inglés no falla, se trata de un programa titulado "El pene más grande del mundo". Pensé que se trataría de una porno, pero me chocaba sobremanera que el políticamente correcto Gobierno de su Majestad permitiera semejante barbarie antes de medianoche. Me invadía la duda, la razón me decía que ignorara lo que había visto y siguiera mi búsqueda de un programa comestible, pero ese diablillo curiosón que habita en mí me incitaba a activar el canal y ver un poco del programa... solo para ver de qué trataba. Yo y mi maldita curiosidad. Al final resultó ser un documental sobre hombres con penes antinaturalmente grandes y los problemas que estos han de sortear para llevar una vida normal con semejantes aparatos... algo inenarrable. Suelo invitar a la gente a experimentar, ver y tocar para poder vivir las cosas por uno mismo y formarse una opinión informada, pero creedme que hay cosas que uno no quiere ver.

Como bien dijo Groucho Marx, la televisión es muy educativa, cada vez que alguien la enciende me voy a otro cuarto a leer un libro.