martes, 9 de febrero de 2010

"Costa del Crisis"

La situación económica española, otrora paradigma del progreso (aún recuerdo cómo hace poco más de un año, Zapatero se comprometía a superar a Francia en renta per cápita), es hoy comidilla de todos. Las más que factibles posibilidades de quiebra del gobierno heleno salpican al español, hasta el punto de que el ejecutivo ha tenido que ir a darse un paseo por los principales polos financieros para defender la fortaleza de nuestros balances fiscales.

Londres, capital europea (y desde 2007 mundial) del mundo financiero, no es agnóstica a esta circunstancia, y la prensa local no escatima portadas para tratar el asunto. De hecho, la veneración británica por la Costa del Sol y el desconocimiento de la gramática castellana les ha llevado a bautizar el asunto como "Costa del Crisis".


Pero esta no es la única repercusión mediática. El mundo financiero, fiel a su principio de respetar el dinero y a todo aquel que lo tenga en abundancia y de despreciar todo lo demás, ha rescatado la denominación PIGS para denotar (y denostar) a Portugal, Italia, Grecia y España (Spain), término que había descartado por políticamente incorrecto durante la aparente prosperidad de la burbuja hipotecaria. La diferencia está en que esta vez se está enfatizando el término pasando a PIIGS (que es casi como pasar de CERDOS a CEERDOS) para incluir también a Irlanda.

Pero chicos y chicas, no se rasguen las vestiduras, que todo esto de la nomenclatura no es más que un juego de letras para gente que se pasa el día con números... es solo una cuestión de dinero, no es nada personal. Es el mismo principio que llevó a abandonar el término "tercer mundo" y substituirlo por "economías emergentes" tan pronto como estos países empezaron a generar suculentos dividendos. Y es el mismo principio que podría empujar a, como ya apuntan algunos analistas, crear una nueva "zona económica" conformada por República Checa, Rumanía, Azerbaiyán y Polonia y llamarlos CRAP (mierda).

¿Molesto? Pues un poco, pero no es algo que deba preocuparnos. Lo que debe preocuparnos es el fantasma del 20% de paro, todo lo demás son menudencias.