martes, 12 de enero de 2010

Yo contra mí

No me suele sorprender que diferentes diarios muestren la misma noticia con diferentes enfoques o directamente con diferentes datos, pero lo que sí que me choca es que el mismo diario se contradiga a sí mismo. Leía en El País sobre la gestión aeroportuaria, su posible transferencia a las CC AA y los beneficios/pérdidas de sus explotación cuando me encontré con lo siguiente:

En esta noticia, donde Camps reclama cualesquiera competencias que reciba Cataluña en virtud de la bautizada cláusula Camps (¡vaya pájaro!), se citan los aeropuertos de Barajas y El Prat como unos de los que generan beneficios a AENA:
En el puñado de aeropuertos que sí ganan dinero, caso de Barajas (Madrid), El Prat (Barcelona) y puede que otros cuatro en todo el Estado, se abriría la puerta a una cogestión limitada.
Ahora bien, en esta otra noticia, donde se tratan precisamente las pérdidas generalizadas del sistema aeroportuario español, estos mismos aeropuertos parecen ser de todo menos rentables:
En conjunto, los aeropuertos españoles cerraron 2009 sumando pérdidas operativas (antes de impuestos) imputables de 432,97 millones de euros, 300 millones de euros para Madrid-Barajas (el 69%), frente a 42 millones de Barcelona-El Prat, según se recoge en el resumen de las cuentas desagregadas de los aeropuertos de AENA que el ministro de Fomento, José Blanco, ha entregado a los diputados durante su comparecencia para explicar la reforma del sistema aeroportuario.
Los benditos dirán que "error informático", los malditos que manipulación para desviar la atención del debate principal: ¿necesitan los aeropuertos españoles ser privatizados para ser económicamente rentables? Privatización, esa palabra demonizada ante la que unos oyen "eficiencia" y otros "recorte de derechos".