domingo, 24 de enero de 2010

Un 9 de 10

Desde que empezaron a anunciarla quise ver Nine, y hoy que por fin lo he hecho no he quedado decepcionado. No soy excesivamente dado a los musicales, el Chicago de Richard Gere me dejó frío y Moulin Rouge apenas me levantó de la silla, pero debo reconocer que Nine es simple y llanamente espectacular.

El elenco es envidiable y las interpretaciones soberbias. Penélope Cruz es ardiente como el sol. Nicole Kidman es hermosa como un día de verano. Kate Hudson es la encarnación de la liberación sexual femenina. A Marion Cotillard le rodea un aura de glamour melancólico que le ha debido robar al fantasma de Audrey Hepburn. Y Sophia Loren, a sus 75 añazos, reúne todas las anteriores cualidades y las complementa con el impacto de su presencia.

Pero no todo es sensualidad y sexualidad. Judi Dench demuestra su versatilidad al dejar a un lado la comandancia del MI6 para subirse a un escenario y cantar con acento francés, mientras que Daniel Day-Lewis es impecable dando cuerpo al archiconocido concepto de "adorable crápula".

Tan solo le veo una pega, y es que la incorporación de Fergie me parece metida con calzador. No es que su actuación no sea buena, su canto y su baile son impolutos (máxime teniendo en cuenta que la canción no es del estilo que acostumbra), y sí, el personaje de Saraghina es vital para conformar la personalidad de Guido Contini, pero su relevancia a la manera en que la película está conformada es más bien discutible; de hecho, no creo recordar ni una sola frase de Fergie en toda la película, solo su canción y algunas imágenes.

En resumen, una película que vale la pena ver y una banda sonora que vale la pena comprar (fijaos en lo que llego a decir, ¡comprar la música!).