martes, 8 de diciembre de 2009

Marketing gubernamental

El Gobierno está haciendo de la nueva Ley de Economía Sostenible (aún en proyecto) su buque insignia, la panacea que curará todos los males, la tutía suprema. Siendo una ley que, teóricamente, va a servir de punto de partida de la muy necesitada reforma estructural española, entiendo que se le dé toda la publicidad posible, aunque vería más lógico que esta se iniciara una vez la ley ha sido aprobada por Las Cortes. Sin embargo en La Moncloa parecen andar con prisas, porque hoy ya se anunciaba que se ha creado una nueva página web para hablar del proyecto de ley.

La susodicha página me ha decepcionado (www.economiasostenible.gob.es). Para empezar, el hecho de que se utilice un dominio de tercer nivel basado en el .gob.es refleja una iniciativa claramente gubernamental, cosa que desde mi punto de vista no debería hacerse mientras la ley no sea más que una propuesta de un partido político concreto. Pero peor ha sido el análisis del formato y el contenido de la misma.


Según los expertos en publicidad, el "punto más caliente" de una página se sitúa en el centro de la vista inicial y de ahí hacia la izquierda. Según esta teoría, el punto más destacado de la página de la ley de economía sostenible sería el cuadro interactivo sito en el centro-izquierda de la página (claramente destacado sobre el resto), lo cual debería ser el punto de partida para explicar el proyecto de ley, ya que de eso trata la página. Sin embargo, este cuadro interactivo es un resumen de las diferentes actuaciones del gobierno ante los hitos más identificativos de la crisis financiera, empezando por la escalada del precio del petróleo en otoño de 2007.


Además, el hecho de relatarlo a suerte de "fases" incita a pensar en un proceso conocido y por tanto predecible y controlable, invitando a la conclusión de que el Gobierno siempre supo qué hacer para capear esta galerna financiera. De esta manera, el bullicio en torno al proyecto de Ley de Economía Sostenible nos lleva a visitar una página web creada a priori a tal efecto, pero donde lo primero que vemos es una serie de argumentos en favor de la gestión del Gobierno frente a la crisis.

Los publicistas llaman a esto marketing, el Gobierno difusión, la oposición manipulación y yo... yo no lo llamo, porque creo que esto no tiene ni nombre.