martes, 15 de diciembre de 2009

El favor implícito de Abu Dabi al Reino Unido refuerza la tesis de un acercamiento a Occidente

Comenté hace poco que la estrategia seguida durante los últimos años por Abu Dabi y su táctica empleada durante la vorágine financiera de Dubái y su holding Dubai World perseguían acercarse a Occidente para lograr un eventual apoyo que le ayudara a sobreponerse a sus emiratos hermanos, especialmente ante Dubái que es el segundo en la lista de poderosos (léase Dubái, Abu Dabi y la "técnica Dimon" para más señas); bien, parece ser que los últimos acontecimientos apuntan en esa dirección.

Tras un par de semanas de suspense en las que Abu Dabi se ha asegurado de que todo el mundo sepa que está salvando a Dubái y a sus acreedores, Dubai World se ha reunido con los bancos acreedores británicos para refinanciar su deuda. De entre estos bancos, el peor parado es Royal Bank of Scotland (RBS) quien, según cálculos de JP Morgan, prestó un total de 2300 millones de dólares (un 17% del total de la deuda contraída por Dubai World), convirtiéndose en el mayor acreedor y por tanto en el más expuesto a una caída.

Ahora bien, RBS tuvo que ser rescatado por el gobierno británico, quien tras insuflar 282 mil millones de libras esterlinas (unos 315 mil millones de euros) posee el 84%; esto significa que un fallo en Dubái afectaría no solo a la banca británica, sino que azotaría directamente al gobierno de su majestad. De esta manera, Abu Dabi no solo está salvando a Dubái, sino que está proporcionando una importante sujeción al gabinete de Gordon Brown; tal favor, a cinco meses de las elecciones, seguro será de agradecer.