domingo, 15 de noviembre de 2009

Reza y diviértete

Una de las cosas que más me llama la atención en Londres es su poca atención al contexto, especialmente cuando se refiere a arquitectura. Edificios de estilos totalmente contrapuestos pueden estar uno junto al otro, piedra junto a cristal, acero con ladrillo... todo vale. Supongo que la culminación de este principio vino con Norman Foster y su "arquitectura descontextualizada" cuando diseñó 30 St Mary Axe (alias El Pepinillo).

Hoy me he encontrado con uno de estos ejemplos de dos cosas que parecen no casar bien juntas.


Vale que en el día en que se celebra la elección del nuevo Lord Mayor of London (no confundir con el Mayor of London, léase la historia del descubrimiento de su carruaje para más señas) esté permitido colocar ciertos elementos de esparcimiento, pero, ¿veis esas luces a la izquierda de la Catedra de San Pablo? Carallo, es un mini parque de atracciones móvil.


No sé, llamadme tiquismiquis, pero a mí me resulta raro emplazar el Tren de la Bruja junto a una catedral de 300 años de antigüedad. Es como si en Valencia montáramos la feria de julio en plena Plaza de la Virgen junto a la Basílica, la Catedral y el Palau de la Generalitat. Me gusta pensar que soy de mentalidad abierta, pero aún así creo que hay cosas que no casa juntas del todo bien... y puede que esta sea una de ellas.