jueves, 5 de noviembre de 2009

"Escapada a Puigcerdà" o "Tres días, tres países"

VIERNES

5:30 - Suena el despertador, me levanto tras dormir 4 horas con las piernas aún cansadas del bailoteo de anoche.
7:00 - Entro a la oficina, desde que Mr. Right dejó la empresa me toca cubrir el turno de los viernes. Respondo a las salutaciones mañaneras con un desganado "nrmpf".
15:00 - Salgo de la oficina tras una jornada intensiva en la que no he parado ni para comer, a mediodía me tomé un sándwich cuando empecé a confundir las teclas del teclado con gominolas de Coca-Cola.
18:15 - Embarco en un vuelo a Barcelona desde la terminal sur de Gatwick. Me encuentro mucho mejor tras el entrecot de 6 onzas que me he metido entre pecho y espalda.
21:15 (hora local) - Me recogen desde El Prat y partimos rumbo a Puigcerdà con escala en Terrassa.
00:15 - Llegamos a Can Mallol, casa rural que hemos alquilado. Arnau (nombre con el que bautizamos al chico, aunque nunca supimos si así es como lo llamaba su familia) nos da la bienvenida con un memorable "perdonad que no os haya recibido mi madre pero es que, como el domingo es Todos los Santos, se ha pasado el día matando patos y está agotada". Desde aquí hago un llamamiento para obtener una explicación sobre el proceso inductivo Todos los Santos --> Matanza de patos.

SÁBADO

10:30 - Ducha, Cacaolat, acicalamiento estándar y pedos mañaneros.
12:00 - Exploramos Puigcerdà pueblo. Arquitectura pirenaica, caracterizada principalmente por muros de piedra o pseudopiedra, tejados inclinados sin terraza para evacuar las inclemencias del tiempo y voladizos escuetos cuando no inexistentes. Destaca sobre el conjunto el campanario de la ya perdida iglesia.
15:00 - Barbacoa con carne suficiente para una semana compuesta de chuletas, butifarra y chistorra de repetición Parabellum 9mm; me sentí como un rumiante el resto del día (y parte de la noche) al resaborear el rojo embutido tras cada erupción. Los gases producidos bien podrían ser catalogados como arma química, aunque hay que decir que la tía Enriqueta se lo curró de lo lindo. Eso sí, la próxima vez la pediré sin ántrax.
18:00 - Escapada a Andorra, ese curioso territorio que funciona como país independiente en el papel y como comarca catalana en la calle. No solo el tabaco, el alcohol y la Nintendo DS Lite son más baratos allí, un pack de 48 condones de Dúrex sale por 18€ (es un precio cojonudo).
21:47 - Al grito de "Puto Márquez" salen despavoridos 7 buitres leonados y un jabalí.
23:00 - Embutido para cenar, empezamos a sentir síntomas de gota.
00:10 - Visitamos el pub y la discoteca. No recuerdo los nombres de estos lugares, probablemente porque no tenían (son simplemente "el pub" y "la disco").
03:00 - Volvemos a casa con más olor a tabaco que un jefe de planta de Altadis.

DOMINGO

11:00 - Ducha, Cacaolat, acicalamiento estándar y pedos mañaneros.
12:00 - Cruzando vías férreas, oteando vacas, tocando caballos y esquivando caquitas de oveja encontramos oculto como el Bosque de Elrond un campo de golf. Alquilamos unos palos y damos un nuevo significado a la expresión "quiero mejorar mi swing" (=voy a ver si tengo uno). Pierdo el mini-campeonato de mini-práctica en el último hoyo; me pudo la presión.
16:00 - Tras discutir las maravillas de la vida de payés con Arnau y su madre devoramos cinco raciones de canelones entre cuatro personas. Cada vez que lo recuerdo echo mano del bicarbonato.
18:00 - Dejamos Can Mallol y emprendemos la vuelta a casa con mayor actividad gasística que Noruega.
21:45 - Encadeno avión, tren y bus en mi laaaarga vuelta a casa. Por el camino tengo tiempo de leer dos periódicos y consultar el correo; por cierto, El Economista recomienda invertir en fondos basados entera o mayoritariamente en el sector tecnológico.
01:00 - Maldita sea, mañana trabajo, ouch!