martes, 10 de noviembre de 2009

Dinero divino

Me impactan tremendamente las declaraciones de Lloyd Blankfein, CEO de Goldman Sachs, quien ha asegurado que los bancos hacen el trabajo de Dios. Agárrate que viene curva. En sus comentarios defiende asimismo la función social ejercida por la industria bancaria y la justicia detrás de los mega-bonus que se han pagado y que, al menos ellos, van a continuar pagando.

Ahora bien, a pesar de lo difícil de tragar que pueden resultar tales afirmaciones tengo que reconocer que, tras meditarlo con calma y estudiar los argumentos esgrimidos, Blankfein tiene gran parte de razón (excepto en lo de "trabajo de Dios", ahí se le ha ido la mano). Dándole vueltas me he encarado con algunos de los tópicos más tratados recientemente y me he dado cuenta de que las medidas mayormente aceptadas son en realidad medidas populistas que solo sirven para calmar al populacho enardecido y que poco o nada hacen para solucionar la situación, amén de que muchas de ellas son, en realidad, injustas; y eso por no hablar de los frecuentes prejuicios vertidos contra la banca de inversión. Estos son los que más me llaman la atención:
  • Los ricos son ricos porque son avariciosos, astutos, despiadados y acaparadores. Falso, al menos en sentido general. Es cierto que algunos se hacen ricos a base de aprovecharse de los demás, pero afirmar que para hacerse rico hay que cometer todos esos pecados es análogo a decir que los pobres son pobres porque son tontos y holgazanes.
  • Debería imponerse un máximo a los bonus que los banqueros pueden obtener. No entiendo por qué se debe acotar el bonus al rendimiento. Si el rendimiento de una persona aumenta así lo debería hacer su bonus, porque de lo contrario no estamos premiando el esfuerzo ni el talento, ¿es ese el tipo de sociedad que queremos? Es más, la presunción es discriminatoria, ya que habla de los bonus de los banqueros, pero los banqueros no son los únicos que reciben cuantiosas primas, ¿hablamos de ejecutivos de energéticas? ¿hablamos de directores de cine? ¿hablamos de Bill Gates?
  • Los bancos rescatados por los gobiernos no deberían pagar salarios altos. No entraré en si esto es o no es justo, pero sí diré que es tremendamente contraproducente. Un banco rescatado (típicamente un banco cuyo máximo accionista es el gobierno) está en una mala situación de la que necesita salir para volver a ser una empresa competitiva. Esto es necesario por dos motivos: a) para que el gobierno pueda "revenderlo" y recuperar el dinero invertido en su rescate y b) para que se perpetue una buena población de bancos competitivos que fomente la lucha por ofrecer un buen servicio al cliente. Ahora bien, un banco con estas necesidades necesitará de empleados talentosos y capaces, los cuales lógicamente querrán un sueldo acorde a su condición; si este no es ofrecido, el trabajador simplemente se irá a otro banco. Así pues, reduciendo las compensaciones en los bancos rescatados lo que hacemos es mermar sus posibilidades de recuperación, algo contrario a nuestros objetivos.
  • La banca es una industria perniciosa que no aporta nada a la sociedad. Esto es simplemente ceguera. Es cierto que algunos banqueros se miran únicamente al ombligo, pero los servicios financieros son vitales para la sociedad. Sin ellos la gente no tendría hipotecas ni préstamos al consumo, lo cual impediría que mucha gente tuviera casa o coche propios. Las ideas innovadoras necesitadas de financiación no podrían convertirse en empresas, y todos esos puestos de trabajo derivados de la actividad emprendedora nunca se crearían. Caramba, hasta los propios gobiernos tendrían problemas de financiación pues los bancos son quienes se encargan de poner en el mercado los bonos y letras que emiten.
Ahora bien, una de cal y otra de arena, hay algunas medidas que sí que comparto y que pienso que deberían implantarse:
  • El bonus de un empleado debería basarse en el rendimiento a largo plazo. Muy cierto, esto evitaría las miradas cortas que han estado imperando durante demasiado tiempo en el mercado y que nos han llevado a esta situación (junto a otras cosas, pero esto es otra historia). Algunos bancos, como Goldman Sachs o JP Morgan, ya adoptan medidas de este estilo: los bonus de elevada cantidad se pagan dividido en dos partes: un pequeño porcentaje se da en efectivo y el resto en acciones de la empresa. Es más, la aceptación de las acciones obliga al empleado a mantenerlas durante un periodo de tiempo antes de venderlas, en algunos casos incluso hasta la jubilación; las acciones tanto más valen cuanto mejor va la empresa, por lo que esta medida vincula al trabajador a seguir esforzándose en pos de la buena marcha de la compañía.
  • El rendimiento financiero debería contrapesarse con el riesgo asumido. No es lo mismo ganar un 20% invirtiendo en una empresa que tenía una probabilidad del 70% de quebrar que ganar un 19% en una empresa cuya probabilidad de quiebra es del 40%; en el segundo caso se gana un poco menos de dinero, pero asumiendo un riesgo mucho menor. El riesgo debería contrarrestar el rendimiento económico, de manera que el talento de los empleados (y por tanto sus primas) es decidido no solo por lo que consiguen sino por el camino que han necesitado tomar para conseguirlo.
En conclusión, mucho se ha hablado de este tema y mucho más se hablará, pero creo que al hacerlo hemos de tener en cuenta que nuestros argumentos han de ser validos en perpetuidad y no únicamente mientras pasamos por este bache, y que la banca no debería ser tratado de manera diferente a cualquier otra industria.