lunes, 26 de octubre de 2009

Expatriados

Volviendo a casa y reencontrándome con mis compañeros de piso después de pasar el fin de semana en Valencia.

Jam: ¡Hola! Estoy de vuelta.
D: ¡Hola! ¿Qué tal por allí?
J: Genial, disfrutando del buen tiempo, parece que el otoño no haya llegado aún. Anoche hacía buena noche y cenamos en la terraza de un restaurante con vistas a la Ciudad de las Ciencias, hoy disfrutábamos de 30ºC a la sombra y he hecho una barbacoa con unos amigos... el día era fantástico, luminoso, agradable...
D: Ajá... (mi compañero es de Sídney, Australia, así que imagino que tenía una buena imagen de lo que le decía; tras una breve pausa añade:) Jam, recuérdame otra vez por qué vivimos en esta ciudad.
J: Creo que es por el sueldo.
D: Ah, sí, el sueldo.