martes, 8 de septiembre de 2009

Compañeros de cama

Decían que María Antonieta tejía su red de contactos y tomaba gran parte de sus decisiones a base de "aliarse" con unos u otros según conveniencia, y es una actitud que continúa muy en boga hoy en día. Hoy hemos visto en boca de Sarkozy cómo Francia dará su apoyo a Río de Janeiro en la votación para la elección de la sede olímpica de 2016, y lo hace a cambio de que Lula da Silva haga lo propio cuando Francia presente una candidatura para unos juegos olímpicos de invierno. Ahora bien, el favor pedido es bastante laxo, ya que ni se ha concretado la candidatura que se tendría que votar (una ciudad y no un país es lo que se presenta candidata) ni se ha especificado en qué año se producirá tal candidatura... si además tenemos en cuenta que, a cambio de tan indeterminado favor, Francia está apoyando a un rival directo de un socio europeo y vecino como es Madrid 2016, la operación no puede sino ser sospechosa.

Pero entonces sigues leyendo el periódico y descubres que al mismo tiempo se está negociando un contrato de suministro de armamento por valor de 4000 millones de dólares con la empresa francesa Dassault que convertiría a Brasil, entre otras cosas, en el primer país latinoamericano en reforzar su ejército con un submarino nuclear.

Con los informes previos del COI ligeramente de cara y el apoyo de Francia ya asegurado, es un buen movimiento el aliarse también con España para ofrecer votos mutuos: tú me votas y yo te voto, y si te mandan a la calle porque Francia te ha dado por donde amargan los pepinos me votas a mí. Viva la política.