lunes, 17 de agosto de 2009

Sonido de CERDOS

Recientemente, han ocurrido un par de cosas bastante contrapuestas la una a la otra dentro del panorama musical europeo.
  • Por un lado, tenemos a la cantante británica Lilly Allen (SMILE, Littlest thing, Not fair), que sufrió una aparatosa caida durante una actuación en Suecia la semana pasada, con lo que se fastidió la espalda y ha tenido que estar a base de analgésicos y calmantes desde entonces (no como los de Amy Winehouse... analgésicos de los de verdad), pero no por ello ha dejado la gira, es más, en su última actuación en Helsinki, rompió a llorar en mitad del concierto y contó que estaba tomando una fuerte medicación y que si lloraba era por su dolor, no por sus fans (a los cuales no queria defraudar y por ello acabó el concierto).
  • Por otro lado, tenemos a los locales Pignoise, que en el concierto de la plaza de toros de Agudo la pasada madrugada, alegaron problemas técnicos mientras sonaba una de sus canciones (Nada que perder, encumbrada a los más altos olimpos gracias a una cutre-serie de TV) y dejaron a sus fans con un palmo de narices porque "aquello no sonaba bien, y para no tocar como queremos, nos piramos". Eso si, como buenos discipulos SGAEistas, cobraron una pasta, y por adelantado.
Yo he visto a Carlos Goñi tocando en acústico puesto que se le jodió un ampli a mitad de concierto, a Mägo de Oz (cuando empezaban) haciendo un concierto gratuito en el Carmen de Valencia para los que se quedaron a las puertas sin entradas, o a Avalanch tocar 4 canciones intrumentales seguidas SIN PARAR mientras se arreglaba un problema con el conmutador de los micros.
Esto es lo que pasa cuando se les intenta a dar a todos las mismas oportunidades, cuando realmente no todos somos iguales, o cuando se les da un portatil a cada niño o cuando se encumbra a niñatos como estos... gracias a vosotros, OT existirá un año más.

Extraido de los articulos de elmundo.es (este y este).

Muisheto Feroz