lunes, 24 de agosto de 2009

El valor de saber

El conocimiento es dinero, y desde que trabajo en temas relacionados con la banca de inversión soy cada día más consciente de ello. Ahora entiendo por qué compañías pueden gastarse miles y miles de dólares en subscripciones privadas a agencias de noticias como Bloomberg o Reuters, porque el primero que averigua algo es el que gana. Hay que enterarse de todo, porque cualquier cosa puede hacer saltar el mercado.

Recientemente hemos visto cómo los exportadores de whiskey escocés ven peligrar sus ingresos, y el motivo no es otro que la decisión del Parlamento Escocés de liberar al terrorista Abdelbaset Ali al-Megrahi, responsable de 270 víctimas del atentado de Lockerbie, a cuya decisión EE UU ha reccionando con un sonoro boicot. Por supuesto, el primero que leyera tal noticia se habrá anticipado a la reacción general, aprovechando el declibe para hacer caja.

Casos como este no son únicos, se repiten cada cierto tiempo. A la memoria me viene uno muy similar, donde también estaban involucrados EE UU, los licores y el terrorismo de Oriente Medio: en el año 2003, el rechazo de Francia a apoyar la invasión de Irak promovida por George W. Bush, le costó un boicot a los vinos y quesos franceses (que, dicho sea de paso, fue discretamente celebrado y aprovechado por exportadores chilenos y españoles, entre otros).

El tiempo es oro... y la información platino.