miércoles, 1 de julio de 2009

30 años de Walkman






Hoy, 1 de julio de 2009, se cumplen 30 años del lanzamiento del Walkman de Sony. No son pocos los medios que lo comentan, y especialmente interesantes resultan los que realizan comparativas retrospectivas con los reproductores de música actuales, aunque no demasiados saben la historia del nacimiento de este juguetito que no solo conquistó a toda una generación, sino que además supuso el germen para todo reproductor portátil posterior.

Primero un poquito de historia. Sony fue gestada por Masara Ibuka y cofundada junto con Akio Morita en 1946 bajo el nombre de Instituto de Investigación en Telecomunicaciones de Tokio o Tokyo Tsushin Kogyo (comúnmente abreviado Totsuko). En febrero de 1979, cuando la compañía ya se había expandido internacionalmente y había tenido tiempo de triunfar con su Trinitron y descalabrarse con su Betamax, Ibuka se disponía a embarcar en una serie de vuelos de larga duración. Para estar entretenido durante los trayectos, indagó en su compañía para ver si tenían algún tipo de dispositivo con el que poder escuchar música sin molestar a sus compañeros de viaje; resultó que no existía tal dispositivo, pero los ingenieros pensaron que podían tomar una de sus grabadoras portátiles (ideadas para el sector de la prensa profesional), quitarle la circuitería de grabación y añadir otra de amplificación y estéreo, además de unos cascos... tanto los ingenieros como el propio Ibuka se sorprendieron de lo bien que sonaba.

A la vuelta de sus viajes Ibuka le enseñó el dispositivo a Morita, quien pronto decidió que debía ser comercializado. Nadie más pensaba como él, ni siquiera el propio Ibuka, quien veía el dispositivo como algo curioso pero básicamente "una grabadora que no graba" y por tanto de escaso valor comercial, pero Morita sabía que los jóvenes acostumbraban a cargar pesados radiocasetes para llevar su música consigo e intuía que un reproductor portátil marcaría una generación. Y no se equivocó.

El producto tenía que estar en las tiendas japonesas en junio, inicio de las vacaciones de verano de la chavalería, aunque el lanzamiento final se produjo en julio. Al principio no pasó gran cosa, pero después las ventas se dispararon y más de 200.000 unidades se vendieron en el plazo de meses; nada comparable a las ventas del iPhone en su lanzamiento, pero todo un hito en la época. Fue tal el boom que los planes de expansión a EE UU y Europa tuvieron que posponerse hasta la construcción de nuevas plantas de producción.

Hoy el Walkman nos parece un dinosaurio, un artefacto ruidoso, grande, pesado y rematadamente feo (especialmente los primeros modelos), pero con él nació el concepto de reproductor de música portátil y personal... El Walkman es el padre del Discman, del reproductor NAPA y hasta del iPod.

Fuente principal: Winners and Losers: Creators and Casualties of the Age of the Internet, de Kieran Levis.