martes, 9 de junio de 2009

Yo de mayor quiero ser hijoputa

Ni matemático, ni profesor de lengua, ni informático, ni sexador de pollos... el trabajo ideal, después del de cuidador de playas paradisíacas, es el de hijoputa. Es la conclusión tras ver en el mismo día que, mientras un joven medio español debe ser más que trimileurista para poder comprarse una casa, una diputada vasca con un sueldo de 67 000 € anuales se lleva una VPO.

Y es que la raza política es así, va aparte. Un civil raso debe estar agradecido ante una rebaja en las cuotas de autónomos, pero a un diputado valenciano se la pagan Les Corts. Pero no se escandalicen, ¡ja!, que en España aún se recatan... aquí en el Reino Unido, que todo lo hacen a lo grande, los políticos sí que saben de eso de exprimir el erario público. Sir Gerald Kaufman (que aquí siguen muy orgullosos de sus títulos nobiliarios) le cargó a Westimenster las 8000 libras que le costó su super tele. Rosie Winterton, que debe ser mujer ardiente y pasional, trató que le pagaran 5000 libras para insonorizar su habitación; además me huelo que está liada liada con Jacqui Smith, que gasta la visa del parlamento en películas porno. Y así suma y sigue con un larga lista de gastos desorbitados y/o sin sentido (¿cerillas? ¿se las cargas al gobierno?).

Pero mi preferido, sin duda alguna, es Sir Peter Viggers (otro Sir, robando con clase), quien pasó una factura de 1600 libras por... un refugio flotante para patos a colocar en el estanque privado de su casa. Hagan las cuentas: dos refugios para patos al mes equivalen a un piso para un joven español, ¡hasta los patos lo tienen más fácil!