viernes, 1 de mayo de 2009

¿No te cansas?

Viernes, 18:00 horas. Mi hora de salida en el trabajo es a las 17:00, pero me quedo de más para poder adelantar faena; la fecha de entrega es bastante apretada, así que o hago algunas horas extra o no podré hacer las cosas como me gustan (es decir, evitando hacer una puta mierda). Salgo de la oficina. Mis compañeros están en un bar tomando unas cervezas; es una quedada de las buenas, se ha convocado a todos los que entramos en la remesa de enero de este año y de septiembre del pasado... pero estoy cansado y decido irme a mi casa.

De camino pienso "maldita sea, es viernes por la tarde y, mientras todos están de cañas, yo decido hacer horas extra voluntarias y luego marcharme a casa a pasarme la tarde solo, ¿no estaré dejando de lado mi vida social?". Pero entonces caigo en la cuenta de por qué estoy volviendo a casa tan pronto. El miércoles salí a bailar y volví a la 1 de la mañana; arrastrando el cansancio, ayer acudí a una fiesta en casa de un amigo donde me la jugaron para cocinar lo que se ha venido a bautizar como paella india, volviendo a mi hogar a las 3 y teniendo lo mismo que tiene el Madrid comparado con el Barça (copas de más y muy poco estilo). Esta mañana me levanté con una resaca que podría matar a un buey para enfrentarme a un día con 3 reuniones.

Pero la razón de peso no es el pasado, sino el futuro. Esta noche llega un amigo que viene a pasar el fin de semana, por lo que seguramente saldremos; no hasta muy tarde, eso sí, porque mañana por la mañana tengo clase de salsa. Después de la clase hemos de arreglarnos que vamos a una barbacoa en casa de un amigo y, cuando esta acabe, empalmamos con la inauguración del piso de otro amigo. Si queda fuerzas saldremos después de fiesta y dormiremos todo el domingo, si no, volveremos a casa temprano para así aprovechar el día siguiente acudiendo a una convención de hip-hop o a un congreso de salsa (está por decidir). Tampoco sin abusar, que por la noche toca festivalón: 8 horas y media de salsa con clases y actuaciones de por medio (entre ellas la de los maños Ye Mambo).

Y para el lunes, que es fiesta aquí en Londres, visitar un poco la ciudad con unas amigas de Barcelona que están de visita; no está de más conocer la ciudad en la que vives...

Tras debatirlo conmigo mismo, llego a la conclusión de que mi vida social está en perfecto estado de saludo, y me arremolino en la cama mientras me pongo un capítulo de Perdidos.

"Jam, ¿pero no te cansas?" Pues hombre, un poco sí.