viernes, 1 de mayo de 2009

Ingeniería española

Quien diga que la ciencia de automoción española se reduce al Seat Ibiza que sepa que se equivoca. Y no hablo solo de leyendas como la Hispano-Suiza o Pegaso, hablo del GTA Spano, un súper deportivo fabricado a mano en Torrente (Valencia). El cochecito de marras pasa de 0 a 100 en menos 3 segundos, alcanzando la velocidad punta de 355 km/h. Ojo al matojo, que dirían los de mi pueblo.

Podéis fiaros de lo que hace esta gente, porque GTA Motor (empresa constructora) no es nueva en la materia. No solo posee una escudería propia que compite en Fórmula 3, sino que además su promotor, Domingo Ochoa, es todo un experto en lo que automoción se refiere. Empezó a trabajar en el ramo con solo 13 años, con 17 era capaz de reparar motores sin ninguna ayuda, y con 23 ya era jefe de taller de la primera concesión que Ferrari abrió en Valencia. Lo dejó cuando se dio cuenta de que no allí no podía aprender más (revelación a la que no muchos pueden llegar), y fundó GTA Motor.

Datos del GTA Spano: techo de vidrio panorámico capaz de oscurecerse o aclararse electrónicamente, chasis de carbono y titanio con un peso de apenas 56 kg, espejo retrovisor substituido por una cámara trasera con opción de gran angular para aparcamientos, tiempo de fabricación de 17 meses por unidad, precio de unos 800 000 €... y 99 pedidos ya en cola.

¿Y de diseño? Opinad vosotros mismos:



Desde luego yo lo acepto si me lo regalan.