viernes, 22 de mayo de 2009

¿Has pagado el impuesto del agua? ¿Y el de la gasolina? ¿Y EL DE LA TELE?

Madrid y Barcelona me sorprendieron cuando sacaron a la luz su impuesto sobre el uso del aire, pero el premio al impuesto de locos se lo lleva el Reino Unido por su impuesto a la televisión (o “licencia para ver la tele”, como a ellos les gusta llamar).

Sí mis queridos lectores, aunque parezca mentira en el Reino Unido se ha de tener una licencia si quieres tener una tele en tu casa, igual que en España necesitarías licencia para tener un caimán o una pistola (igualmente peligrosos, ¡dónde irá a parar!). Además la licencia no es barata precisamente, sino que te obligan a desembolsar tus £139.50 cada año (unos 156€ según el cambio actual).

Pero, si extraño resulta el concepto de “licencia para ver la tele”, más sorprendentes resultan las variantes y descuentos que el ente ofrece:
  • Si tu televisor es en blanco y negro se te aplica una tarifa inferior de tan solo £47.00 anuales (unos 53€); lo que me pregunto es cuántos televisores en blanco y negro deben quedar en el país y si aplicarán también, ya que estamos, diferentes tarifas por la televisión en alta definición.
  • Si tienes 75 años o más la licencia es gratuita, lo cual se interpreta como un incentivo a los abueletes para que vean la tele... justo lo que necesitan a tan avanzada edad, apoltronarse en el sillón con cerveza en una mano y patatas fritas en la otra.
  • Si eres ciego o de visión altamente reducida tienes un descuento del 50%, pero aún así tienes que pagar... Necesito recalcar esto: si eres ciego y, por propia definición de la palabra “ciego”, no puedes ver la tele, debes pagar unos 78€ anuales por no verla... Maldita sea, ¿de verdad hay gente que lo haga? ¿no les basta con escuchar la radio?
Lo sé, lo sé, en este momento estaréis pensando que seguro que no la paga nadie porque, al fin y al cabo, ¿cómo van a darse cuenta de que tienes una tele sin licencia? Pues ellos también lo han pensado y, aunque no lo he vivido personalmente, desde su página web afirman que hay agentes que pueden visitarte para comprobarlo o simplemente pasear por tu barrio con furgonetas cargadas de la última tecnología en detección de televisores. Y, por si te pasa por la cabeza que ante las incisivas preguntas de un agente podrás salir del paso con alguna excusa inocente, te avisan de que son implacables y nada piadosos, y hasta comparten contigo algunas de las excusas más frecuentes e imaginativas que han escuchado hasta la fecha.

Desde luego hay que joderse con estos hijos de la Gran Bretaña, o tienen demasiado tiempo libre o están amargados, pero yo esto no lo veo normal.