domingo, 26 de abril de 2009

Luces, cámara, ¡bikini!

Me encanta mi barrio, Shoreditch, uno de las zonas más de moda de Londres. No se trata solo de los muchos bares y discotecas, los restaurantes y las galerías de arte, es además la estética. Una estética que viene perfecta a la hora de hacer reportajes fotográficos.

Sábado, 16:30 horas. Voy caminando hacia la parada del autobús cuando, en una de estas callejas, veo un tío con una cámara de fotos de las buenas apuntando a una chica. La chica está junto a un muro y, debido a un contenedor de basura situado justo delante de ella, solo le veo la cara. El fotógrafo me ve y decide bajar la cámara hasta que pase, y cuando lo hago dejando atrás el contenedor y recibiendo una vista completa de la chica, me doy cuenta de que solo lleva un bikini negro con trazas doradas. Piel morena, tersa, preciosa, pelo liso y brillante cubriendo una mirada un tanto tímida, cosa razonable teniendo en cuenta el escueto bikini que la cubre.

Abril en Londres no es demasiado cálido, yo iba con suéter y chaqueta, y aquella chica estaba en bikini en mitad de un callejón mientras un hombre le hacía fotos... tentado he estado de pararme y sacar mi cámara también. Maldita sea, esto nunca me pasa en Valencia.