miércoles, 25 de marzo de 2009

"La paja en el ojo ajeno" o "A río revuelto, ganancia de pescadores"

Y es que el refranero español es único para describir cualquier tipo de circunstancias, y la coyuntura económica actual no es sino uno de sus mejores ejemplos. Este es sin duda alguna un río muy revuelto del que no pocos tratan de sacar tajada. Los primeros, la patronal, quienes secundados por el gobernador del Banco de España, la OCDE y el FMI vuelven a poner sobre la mesa una reivindicación con más historia que las croquetas: el abaratamiento del despido.

Los segundos, también la patronal, quienes aprovechan el momento para cerrar fábricas y publicar EREs masivos... estos también llevaban tiempo queriendo recortar costes y no sabían cómo hacerlo, y así empresas como Nissan recortan la producción con la excusa de la crisis mientras planean abrir nuevas plantas en países más baratos.

Pero si alguien sabe de aprovechar la situación esos son los gobiernos, ¡oh! ¡Qué mentes tan privilegiadas! Ahí los tienes, presionando para eliminar los paraísos fiscales (quienes empiezan a ceder) mientras ellos mismos mantienen los suyos propios (como es el caso de la Isla de Jersey o las Islas Vírgenes en el Reino Unido). Puede que alguno piense que está bien que se luche contra estos paraísos porque "algo tendrán que ver con lo que está pasando"; se equivocan.

¿Qué relación hay entre la crisis financiera actual y los paraísos fiscales? Ninguna. La crisis actual se basa principalmente en los grandes fiascos sobre el mercado de derivados (CDS, CDO, MBS, etc.) y el uso incorrecto del VaR (como se comenta aquí), mientras que el mercado principal de los paraísos fiscales es la banca privada. En realidad es algo lógico, ya que si hubiera tal conexión los paraísos fiscales deberían haber ardido como fallas valencianas, cosa que no ha ocurrido; de hecho, basta fijarse en que tan solo dos bancos suizos (paraíso fiscal, banca privada) han sufrido daños mayores (UBS y Credit Suisse), mientras que un gran número de bancos estadounidenses o ingleses (banca transparente, mercado de derivados) han recibido duros golpes (WaMu, Bearn Stearns, Lehman Brothers, Fennie Mae, Freddy Mac, RBS).

Así es, el gobierno, tal y como hace la patronal, aprovecha la coyuntura para deshacerse de uno de sus enemigos más acérrimos: el paraíso fiscal, la evasión de impuestos. Y lo demás son milongas.

Para más datos, recomiendo encarecidamente el artículo del Financial Times A vault unlocked.