miércoles, 18 de febrero de 2009

After the fiesta (by FT)

Hoy salía publicado en el Financial Times un artículo sobre la economía española titulado After the fiesta que es más que recomendable. El tema de entrada no ha sido un buen punto de partida; es cierto que algo va mal en la economía cuando en un país tan forofo con respecto al fútbol como lo es España uno de los equipos más importantes, el Valencia C.F., anuncia el impago indefinido de la nómina a sus jugadores. Y digo que no es buen punto de partida porque el fútbol y las economías saneadas son una asignatura largamente pendiente en España (léase Lo que el fútbol se llevó de Gregorio Martín Quetglas).

Sin embargo sigue siendo interesante saber cuál es la imagen de nuestro país en el exterior, especialmente en un medio que es tan influyente en las altas esferas como el Financial Times (aquí en la City es más común que el Sport en L'Hospitalet de Llobregat). Y la imagen que tenemos es la de un país desesperado que, en tiempos de bonanza, bendecía y se complacía de su buena fortuna sin pensar en el mañana, y que ahora está pagando por sus pegados (como con la cigarra y la hormiga).

España es un país que ayer aplaudía la llegada inmigrantes, fueran legales o no (total, si son ilegales los legalizamos), ya que apoyaban ese crecimiento masivo, mientras que hoy, con un 14% de desempleo sobre la población activa y perspectivas de llegar al 19% al final del año, impone cupos semanales de detenciones de inmigrantes.

Es un país que tras vanagloriarse durante tres años seguidos de contar con superávit en el presupuesto (actitud que nunca he entendido, ya que un superávit en el Gobierno significa becas que se pudieron haber dado y no se dieron) pasa a tener un déficit del 6.5% sobre el PIB, más del doble permitido por la UE (aún nos echarán de Europa y volveremos a la peseta).

Un país que, según recoge el propio FT, representaba uno de los mayores éxitos de la posguerra europea en su recuperación económica tras una Guerra Civil y una dictadura de 40 años, y que ahora tiene que ver la calificación de riesgo de sus bonos rebajada.

Y es que, y aquí es donde voy a poner mi toque personal, España es un país cuyo Gobierno sabe mucho de derechos sociales (carajo, no habla de otra cosa) pero no tiene ni puta idea de economía. Y es que el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, es ese que hace aproximadamente un año afirmaba que España estaba mejor preparada para superar la crisis que Europa (a pesar de afirmar que tal crisis no existía), y que posteriormente afirmó que, cualquiera que fuera la previsión de paro para España, incluso la peor sería mejor que las que tuvo en tiempos el PP. El mismo que empezó a reconocer que había crisis en julio de 2008 para posteriormente, en enero de 2009, afirmar que la crisis era brutal.

Que en España somo expertos saliendo por oros, pero nos cantan las cuarenta cuando nos salen por bastos.