domingo, 7 de diciembre de 2008

Taxi Boy

Recientemente he empezado un nuevo trabajo, uno de esos que pasan directos a la lista de "trabajos curiosos y/o infrecuentes". El primero de estos fue probablemente el de escuchador de español en Tokio. El segundo el de probador de videojuegos, en Fráncfort. Y el tercero es el del título de este artículo: Taxi Boy.

Para entender el cometido de un taxi boy hay que conocer ligeramente el ámbito del entretenimiento salsero. La salsa es un baile que requiere cierta formación, existen unos pasos base y unas figuras que se han de conocer, para lo que se organizan cursos en escuelas de baile independientes (que pueden enseñar también otros tipos de baile) y en salsotecas; una salsoteca es como una discoteca, pero donde la música que se pincha es principalmente salsa, aunque con frecuencia se incluyen otros ritmos tropicales como merengue, bachata, chachachá o kizomba. Cuando una persona ha estado yendo a clases lógicamente querrá poner en práctica lo aprendido, por lo que acudirá a una salsoteca a bailar.

Ahora bien, en el mundo del baile en general y en la salsa en particular suele haber un déficit importante de hombres y, dependiendo del local, esto puede suponer un problema. Si no hay hombres para bailar las mujeres acabarán por dejar de ir a la salsoteca, y si dejan de ir probablemente abandonarán también las clases. Si se da el caso de que las clases las tomaba precisamente en la misma salsoteca a la que acostumbraba a ir, tendremos que el local estará perdiendo dos fuentes de ingresos: la directa (entrada al local, consumiciones) y la indirecta (clases de baile). Además, la fuga de asiduos puede afectar al ambiente general de la sala, provocando a su vez la fuga de otras personas.

Para evitarlo, algunas salas se aseguran un mínimo de bailarines de la manera más sencilla: contratándolos. Buscan a chicos con un mínimo de nivel y acuerdan con ellos que pasen la noche bailando con las chicas de la sala, evitando así el efecto avalancha anteriormente descrito; a estos chicos se les conoce como taxi boys, y es en lo que me he convertido, ¿no es maravilloso?