lunes, 29 de diciembre de 2008

Más y mejor

Si los niños normales vienen con un pan bajo el brazo, Richard ha venido franquiciado con Lorno. Y es que pesar 6 kilos y medio al nacer es, además de un reto para la madre, todo un notición. Pero por lo visto no es el único bebé jumbo que hemos tenido este mes, ya que buceando por la red me he encontrado con el caso de David Escobar, un bebé de 6.15 kg y décimo hijo de sus padres, quienes aseguran que todos sus vástagos han venido con un peso de fábrica de entre 4 y 5 kg, ¡casi na!

No sé si la economía mundial peligrará o no, pero lo que está claro es que, con alumbramientos como estos, la especie humana tiene la perpetuación más que asegurada.