viernes, 26 de diciembre de 2008

Anacrónico

Este artículo está dedicado a ERC y su filial las JERC (que con la costumbre antisistema de utilizar la k para todo bien podrían ser llamados los jerks) y a su costumbre de utilizar referencias históricas de manera errónea... que yo siempre digo que está bien basarse en hechos pasados, siempre y cuando estos hechos verdaderamente ocurrieran o se utilicen para defender argumentos reales, no otros falseados que ocultan nuestras verdaderas intenciones.

Hace un par de días las JERC nos sorprendieron con el anuncio de una nueva campaña titulada "¡Viva la República! ¡Muera el Borbón!". Esto ya me parece un tanto desviado de base, que digo yo que la libertad de expresión no alcanza el derecho a desear la muerte de otras personas por muy contrarias a tu doctrina política que sean. Pero estudiemos sus motivos, que es siempre la manera de llegar al quid de la cuestión: según reza la noticia, los jerks hacen esto como espaldarazo a Joan Tardà, diputado de ERC que el pasado 6 de diciembre pronunció exactamente las mismas palabras "¡Viva la República! ¡Muera el Borbón!"; Tardà trató de explicar sus declaraciones afirmando que estaba en contra de la monarquía como institución y no contra ninguna persona en particular, achacando ese Muera el Borbón a una tradición catalana que conmemora la Guerra de Sucesión.

Hasta aquí Joan Tardà podría haberse salvado y las acciones de los jerks verse justificadas, si no fuera porque el Sr. Tardà se ha basado en su versión de la historia y no en la Historia. Durante la Guerra de Sucesión se gritaba en Cataluña Muera el Borbón, es cierto, aunque no porque no se quisiera la monarquía, sino porque no se quería a Felipe V. La Guerra de Sucesión, como su nombre indica, se inició porque Carlos II (conocido como el Hechizado) murió sin descendencia y dos candidatos se disputaron el trono: Felipe de Anjou, representante de la casa de los Borbones, y el Archiduque Carlos, representante de la casa de Austria. En Cataluña andaba escaldados con los franceses por lo que ocurrió tras la Paz de los Pirineos y tenían la sospecha de que Carlos respetaría las gobernaciones locales mientras que Felipe instauraría un régimen de corte absolutista (sospecha totalmente fundada, por otra parte). Y debido a esto en Cataluña se luchó contra el Borbón pero en favor de la monarquía, solo que con otro rey, invalidando totalmente el argumento de Tardà.

Por si esto fuera poco, Gerard Gómez del Moral, portavoz de los jerks de Barcelona, ha querido poner su granito de arena en este sinsentido criticando que "un estado presuntamente democrático pueda mantener una institución propia de la edad medieval"; un argumento irreprochable, aunque habría que decir que igualmente propio de la edad medieval e igualmente ligados a la tradición catalana están los peajes, que más ayudaría ERC a los catalanes desde el govern que comparte con PSC e ICV aboliéndolos, y que sin embargo ahí siguen, sangrando los bolsillos del contribuyente mientras los dirigentes políticos debaten sobre si el Jefe del Estado debe ser llamado Rey, Presidente o Gran Kahuna.

Virgencita que me quede como estoy, que si estos son los que tienen que levantar Cataluña andamos aviados.