martes, 4 de noviembre de 2008

La chica de mis sueños

Ayer martes estuvo de invitada en El Hormiguero la musa de mi inspiración (aparte de El Gato Gordo), la ninfa de mi Nilo (bueno, una de ellas), la capitana de harén de mi Reino de Morfeo (de esta noche): Michelle Jenner. Muchos de vosotros la conoceréis como la colegiala cachonda de Los hombres de Paco, mientras vosotras la conoceréis más bien como la perra sucia que se lía con Hugo Silva. Para quien no tenga claro quién es Michelle Jenner, valga una muestra simpática...


O una más sexy...


O, para taquicárdicos, una más estándar...


Llegó más recatada de lo esperado, con un suéter de cuello alto y pantalones vaqueros, poca carne se veía; aunque a juzgar por el granazo mal disimulado que coronaba su frente cual unicornio fantástico debía tener sus razones para tan conservadora vestimenta (es lo que tiene la televisión en directo, que no hay Photoshop que valga). Sin embargo, una estrella no es menos estrella porque una nube turbe su brillo.

Entró con su sonrisa deslumbrante, tuvieron que darle gafas de sol al público para evitar lesiones oculares (un abuelete reticente a tales modernidades ha tenido que ser atendido de gravedad). Pablo Motos, presentador del programa y astuto en cuanto a captar la esencia de la demanda pública y satisfacerla a gogó, supo encarar la entrevista hacia el cauce adecuado desde el principio...
Pablo Motos: No te preguntaré por cómo besa Hugo Silva porque estarás hasta el gorro de la preguntita...
Michelle Jenner: Je, je, gracias.
P.M.: ... así que mejor te pregunto qué tal besas tú.
M.J.: Pues si quieres te lo demuestro.
Y se besaron. Así, sin más preámbulos, sin invitarla a una copa ni fingir que se interesa por su trabajo. Acarició su barba con sus delicadas manos mientras sus labios daban imagen a aquel "Dos rojas lenguas de fuego..." de Gustavo Adolfo Bécquer. Al terminar tan extasiante momento Michelle reía con la inocencia de un niño mientras Pablo Motos daba saltos de ballet por todo el escenario. Yo experimentaba sentimientos encontrados. Pablo, paisano mío, director durante muchos años de uno de los mejores programas despertador que ha vivido la radio y conductor del que probablemente sea el mejor programa en esta tele-basura nuestra, icono del triunfo de la sencillez y del buen trabajo, idolatrado por mí desde años ha... de repente era blanco de la mayor furia asesina que he podido experimentar en mis años de existencia. ¡Cómo osas!

El desvergonzado se vino arriba con la temprana conquista y, henchido como estaba de orgullo y satisfacción (mira, como el Rey), quiso poner en práctica aquello de "después de un beso puedes estrujar tu tranca entre sus trufas" de Los Fuckiness. Y pasó a mayores...
P.M.: He oído que tienes un tatuaje de un hada...
M.J.: Sí, en la ingle.
Me erguí sentado como estaba, contuve la respiración y clavé las uñas en la silla para soportar la tensión (habrá que cambiar la tapicería).
P.M.: ¿Y cuál es la historia de este tatuaje? Porque siempre hay un porqué para estas cosas.
M.J.: Bueno, yo la llamo el hada del bosque.
...

El hada del bosque... ¿De qué bosque guapa? ¿Y ADÓNDE TE APUNTA LA VARITA? Ay madre, me subió la presión arterial. Me subió el azúcar. Me subieron las dioptrías. Me subió hasta el alquiler del piso. El hada del bosque. En mi silla hacía la ola con las cinco extremidades. En noviembre como estamos y yo poniendo el aire acondicionado. Qué exotismo. Qué ligereza. Qué mujer. Qué...

Perdonen, tengo que ir al baño.