miércoles, 12 de noviembre de 2008

Antiyanquis

Recientemente, y a colación de los últimos eventos, me han pasado un enlace donde se esgrimen 25 razones para afirmar que EE UU no es realmente un país democrático, sino todo lo contrario. Al verlo no he podido evitar poner los ojos en blanco ante algunas de las argumentaciones por viciadas, mendaces, tergiversadas e ingenuas. A continuación mi opinión sobre las mismas (indico solo las que merecen comentario):
1.- Al contrario de la mayoría de los países donde el ciudadano es inscrito en listas electorales a través de un proceso asumido por el Estado o se encuentra empadronado automáticamente por ser ciudadano, para tener derecho a votar el ciudadano norteamericano debe empadronarse por sus propios medios, realizando trámites que varían según su lugar de residencia, a veces por intermedio de activistas de algún partido.
Al contrario de la mayoría de los países en EE UU no existe el carné de identidad, pues el derecho a la privacidad llega hasta permitir que un individuo proteja su identidad personal incluso frente al Estado. Al carecer de un método identificativo universal el Estado necesita registrar de manera inequívoca qué ciudadanos tiene para asegurar que los sufragios se lleven a cabo de forma correcta, por lo que aquellos ciudadanos que quieran votar tendrán que registrarse de manera voluntaria.
2.- Lo que en otros países sería considerado como una flagrante violación de la confidencialidad del voto, se sugiere al ciudadano declarar su preferencia electoral entre el Partido Republicano y el Partido Demócrata. Esa información, si es expresada, quedará luego accesible públicamente y se usará incluso para la definición de las circunscripciones.
Se le sugiere, no se le obliga... no entiendo dónde esta la violación de la confidencialidad.
4.- En cada elección, miles de votantes, aunque formalmente inscritos, son luego excluidos de las listas electorales, mediante una serie de trucos como el "caging" que permite eliminar a un elector si no contesta a una solicitud hecha por correo a su dirección. Entre las víctimas se encuentran los soldados estacionados en el extranjero.
Si el método único para registrar a los votantes es el padrón es normal que se compruebe que este es estrictamente correcto. Si un soldado está en el extranjero no debería estar empadronado en su domicilio ordinario; en España ocurre lo mismo, si un individuo se encuentra fuera del país debe registrarse en el padrón de residentes en el extranjero.
5.- En las elecciones del 2000, en la Florida, Jeb Bush contrató a una empresa llamada Database, para que "depurara" las listas electorales: decenas de miles de electores empadronados en ese Estado fueron eliminados de los padrones. Respetables ciudadanos no pudieron sufragar porque sus apellidos eran fonética o gráficamente parecidos a los de personas con antecedentes de delitos mayores.
En la línea anterior, si el padrón es el único método válido y, como comenta el punto 3 (no incluido aquí), las personas con antecedentes de delitos mayores están exentas de derecho a voto, es normal que se depuren las listas para asegurar que quien no tiene derecho a voto no vote. Otra cosa es que los que se encarguen de la depuración sean unos chapuzas, aunque en similar situación estamos en España: un ciudadano es responsable de comprobar que está correctamente empadronado antes de votar, si no lo está, no lo comprueba y pierde su derecho a voto, se considera culpa suya.
8.- Caso único en el mundo, cada estado o municipio determina el método de votación: papel con lápiz, cartón con bolígrafo, tarjeta perforada, aunque cada vez más se favorece el voto computarizado, manejado por empresas dominadas por intereses republicanos. Los sistemas de votación dependen de cada estado y, dentro de éste, de cada condado.
No entiendo qué tiene de especial. En todos los países existen transferencias de competencias, si en EE UU han decidido transferir la competencia sobre la decisión del método de votación, ¿qué problema hay? Mientras se pueda ejercer de forma secreta y universal será válido sea como sea. La Unión Europea se puede considerar un protosupraestado donde cada estado elige su sistema de votación.
10.- Cerca del 50% de los ciudadanos habilitados para votar no votan, y de una elección a la otra, la tendencia a la abstención es galopante. Según un sondeo de la Universidad de Harvard y del diario The Wahington Post, uno de cada cuatro ciudadanos con derecho a voto dice estar disgustado con la política electoral.
Bien, los ciudadanos deciden voluntariamente no votar, ¿donde está la antidemocracia? Que no ejerzan su derecho a voto no significa que no lo tengan.
11.- El ciudadano norteamericano no vota por su candidato preferido sino a favor de un partido que designará Grandes Electores cuyo Colegio Electoral luego elegirá al presidente, sin obligación alguna de respetar el deseo del elector o a dar la presidencia al candidato con más votos. En el 2000, Al Gore tuvo la mayoría de los votos y George Bush recibió la Casa Blanca por el número de votos en el Colegio Electoral. En el 2004, la victoria republicana en Ohio fue también atribuida al fraude en la recopilación de los votos.
Diría que esto es así en todos los países. En España no votas a un Presidente del Gobierno, votas a una lista de diputados que conformarán el Congreso de Diputados, y estos entonces votarán quién será el presidente.
12.- Cada estado tiene un número de votos electorales según su población más los senadores con que cuenta, más el número de representantes a la Cámara Baja. ¿Entendió? ¿No? Normal, la mayoría de los norteamericanos tampoco. En virtud de esta regla, California tiene 55 Grandes Electores, siete Estados solo tienen tres. El régimen constitucional concede igual número de senadores a cada Estado, por despoblado que sea, con el resultado de que los estados pequeños tienen una representación desproporcionada en el Colegio Electoral.
De manera similar, en España se asignan un número de diputados por provincia en función de la población de esta. O, poniendo un ejemplo a la escala de EE UU, en el Parlamento Europeo se asigna un número de diputados por país que varía desde los 5 que tiene Malta hasta los 99 que tiene Alemania.
13.- Casi nadie conoce a los Grandes Electores, personajes designados por los propios candidatos —parece que a nadie tampoco le importa su identidad.
Casi nadie conoce a los componentes de las listas electorales en España, como mucho al primero y segundo de cada provincia (y a veces ni eso).
14.- La fórmula "winner take all" (el ganador se lleva todo) es aplicada a los resultados del escrutinio en 48 Estados: el partido que más votos recoge en un Estado adquiere todos los Grandes Electores de este Estado. Esta regla garantiza a uno de los dos grandes partidos la victoria absoluta en cada estado y hace virtualmente imposible el acceso a un tercer partido al poder. Resulta que este sistema anula el voto de la mayoría de los votantes. Un candidato sólo tiene que recibir más votos que cualquier otro para llevarse todo el estado; los demás efectivamente no cuentan. Sólo dos estados (Maine y Nebraska) usan el sistema proporcional.
Esto es porque el sistema estadounidense es presidencial y no parlamentario, es decir, que asume que es mejor contar con una persona que tome todas las decisiones (incrementando rendimiento, reduciendo representabilidad) que un conjunto de grupos de diferentes tamaños que han de ponerse de acuerdo en un parlamento (reduciendo rendimiento, incrementando representabilidad). Ambos enfoques tienen sus pros y sus contras.
16.- Las contribuciones electorales son la base de la sobrevivencia política de los congresistas y de los partidos. Proceden en su gran mayoría de las grandes corporaciones que garantizan así la disponibilidad absoluta de los políticos hacia sus intereses. Las contribuciones de empresas a través de llamados Comités de Acción Política o manejados por miles de lobbyistas, alcanzan sumas multimillonarias. Aunque algunas leyes pretenden limitar el valor de las donaciones individuales, es conocido que grandes contribuciones se realizan de todas formas a través del uso de distintas identidades de supuestos donantes.
Je, ¿he de recordar las condonaciones de crédito de La Caixa al PSC?
19.- Las presidenciales tienen lugar siempre un martes cuando la mayoría de los electores están en el trabajo. A pesar de las leyes, no se les permite a numerosos trabajadores ausentarse de su centro de trabajo ese día. Los horarios de apertura de los puntos de votación no dejan tiempo a mucha gente para llegar a su circunscripción a ejercer el voto.
Para lo cual existe el voto anticipado y el voto por correo. O la justicia para denunciar a tu empleador.
20.- A menudo se provocan, a propósito, largas colas en determinados puestos de votación, con la consecuente espera, lo que impide a muchos ciudadanos expresar su voto. En el 2004, el promedio de espera fue de 12 minutos en los barrios blancos y de 58 en los barrios negros.
Ídem.
23.- Los medios de comunicación, que viven de la publicidad comercial de los grandes consorcios y que se benefician de las campañas millonarias de los grandes partidos, ignoran sistemáticamente a los candidatos de los terceros partidos.
Tampoco hace falta irse a EE UU para ver esto, ¿aluna cadena contó con Llamazares para los debates electorales previos a los últimos comicios en España?
24.- Los candidatos a la presidencia de los grandes partidos concentran su campaña en una docena de Estados ("swing states", los únicos cuya votación no es totalmente predecible y cuyo peso en términos de Grandes Electorales puede afectar el resultado final.
¿Alguna diferencia con lo que se hace en cualquier otro país? Igualmente, no veo antidemocrático que un conjunto de la sociedad sea constante en lo que respecta a su voto, al igual que no veo antidemocrático que un protopresidente decida hacer o no hacer campaña en una región determinada. (Nota: el emoticono estaba en el texto original y lo mantengo).
25.- Según sondeos, una gran mayoría de los electores desean elegir al presidente en sufragio universal. De manera evidente, a pocos políticos les conviene cambiar un sistema que les asegura, en muchos casos, reelecciones casi automáticas.
Por sufragio universal se suele entender el reconocimiento a voto sin ninguna discriminación motivada en razones de raza, etnia, sexo, creencia, condición social o nivel educativo, cosa que, a priori, no parece que se viole en EE UU. Lo que sí que sucede, igual que en otros muchísimos países (entre ellos España) es que se imponen ciertos límites a esta universalidad relacionados con la edad mínima, la condición de extranjero, la discapacidad mental y ciertas situaciones de obediencia debida, como el estar privado legalmente de la libertad y la pertenencia a las fuerzas armadas (texto parcialmente tomado de la Wikipedia).

En fin, parece ser que el autor de este artículo no tiene muy clara la definición de la palabra democracia. El diccionario de la RAE, en su vigésima tercera edición, define democracia como "Doctrina política según la cual la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder por medio de representantes elegidos por sufragio universal." Ahora bien, la manera concreta de ejercer esa democracia, así como de ejercer derechos pasivos y/o activos al sufragio, puede variar en muchas maneras y metodologías sin por ello perder su esencia.

Menos ataques vacíos, por favor, dejemos de confundir a la gente.